¿Cuál es el menos malo?

En esta ocasión no solo escribo esta editorial como un periodista apasionado por la tecnología, que lleva más de 15 años siguiendo todo el acontecer del mundo digital. Sino como un ciudadano más de este inmenso país que ve como en lugar de avanzar en la prestación de servicios de comunicación, cada vez estamos más lejos de un servicio eficiente y justo.

Y es que me asalta la preocupación ante la inminente subasta de las licencias para operar 4G y todo lo que se nos viene con ella. El tema de la cuarta generación de comunicaciones móviles tiene tanto de ancho como de largo, pero no por eso podemos dejar de ver y analizar la cruda y desastrosa realidad de las comunicaciones 3G que son suministradas por 3 compañías, de la cuales solo podemos decir que no sabemos cuál es la menos mala. Hasta el Señor Presidente de la República Juan Manuel Santos le pidió vía twitter al Ministro Diego Molano que tomará cartas en el asunto ante la mala calidad del servicio celular.

Trino - El Tecnofilo

Hace unas semanas usuarios del operador Claro, convocaron un “apagón” para protestar por el que ellos consideran un servicio desastroso, en el cual se caen las llamadas y la conexión a la red de datos en ciertos casos, afirman ellos, es imposible de lograr y nunca ven una devolución ni en dinero, minutos o megas. Claro, antiguamente Comcel, está catalogado como el operador dominante del país (tiene más del 60% de la líneas móviles de Colombia), fenómeno que ocurre en muy pocos países del mundo. Pero da la casualidad que en los pocos en donde se da, las protagonistas son empresas del Grupo económico de Carlos Slim, propietario de Claro.

Es tan grande el dominio de Claro en las comunicaciones móviles de Colombia, que fueron restringidos para pujar en la subasta de 4G. El operador dominante sólo podrá pretender la frecuencia más cara y difícil de implementar: la de 2.600Mhz. Claro lo vio como un castigo, el Ministerio de las Tecnologías de la Información y la Comunicaciones -MinTics, como una manera para des-concentrar el mercado. Castigados o no, la empresa de comunicaciones más criticada del país está en la lista de compañías que aspiran por un pedazo de la torta de 4G.

Las otras dos compañías que están licenciadas para vender servicios de comunicación móvil en Colombia son Telefónica – Movistar y Tigo. Estas empresas  de capitales internacionales además tienen presencia en centro y sur américa. Las dos comparten una calificación menos mala que Claro, y para algunos usuarios son consideradas como buenas. Pero igual no dejamos de escuchar quejas por caída de llamadas que hacen perder minutos, los cuales nunca reponen y problemas de conexión a la red que imposibilitan que lleguen correos electrónicos, mensajes de chat, etc. Precisamente estos 2 operadores encabezaron el movimiento ante MinTics para sacaran de la subasta de 4G a Claro, cosa que no pudieron lograr en su totalidad.

 Mi caso con Novistar, que digo Movistar

Como suele pasar, hace unos días mi celular dejó de funcionar, pasó a mejor vida. ¿Qué hice? llamar a mi operador en busca de una solución inmediata ante la negativa de la red a conectarse desde mi dispositivo de repuesto, un Android. Y ahí encontré el primer NO. Que si mi plan era para BlackBerry no podía tener datos desde otro dispositivo. Días después ante una emergencia, tuve que hacer una llamada de larga distancia internacional, fue una situación de verdadera emergencia; no lo logré. Llamé al *611 y resulta que NO (ahí va el segundo) no tenía activado el LDI (larga distancia internacional), pedí su inmediata activación para tener razón de mis seres queridos en peligro a lo que el agente de Movistar me dijo: NO (el tercero) que tenía que esperar 48 horas para tener el servicio disponible. 

Cansado de la situación decidí ir a un Centro de Experiencia para cancelar mi contrato post pago y pasarlo a prepago, para luego hacer portabilidad numérica y buscar una mejor oferta de servicios. 

Al llegar al Centro de Experiencia de Movistar Calle 31 me reciben con otro NO (ya son 4) que ese procedimiento sólo se podía hacer a través del *611, que en ese lugar (un centro de experiencia Movistar) era imposible hacer el cambio. La señorita, agente de servicio al cliente marcó y me comunicó con otra agente de Movistar del departamento de fidelización.

Ella muy amablemente me preguntó el motivo de mi inminente retiro y lo conté todo, adicionándole que como tenía mi celular dañado estaba en busca de otro, pero que el precio que me estaban ofreciendo en el Centro de Experiencia era ridículamente caro y no lo iba a aceptar. 

Muy diligentemente hizo consulta de mi caso y volvió a la línea con una oferta muy buena, tanto en precio como en cláusula de permanencia, a lo que respondí con un SÍ; a lo que ella respondió con un NO (no hay quinto malo) que NO tenían unidades disponibles del equipo que quería. Consulté con la agente del Centro de Experiencia de Movistar Calle 31 la disponibilidad del equipo en dicha oficina y encontré un sí. Entonces, ya que lo ofrecido por el *611 funcionaba para mi vi muy fácil aceptar el precio ofrecido, pagar y llevarme mi equipo, pero No.

Una de las respuestas más ridículas que he escuchado en mi vida fue la que me dio la agente del *611 y confirmó posteriormente la coordinadora de atención al cliente del Centro de Experiencia de Movistar Calle 31:

“NO señor, no podemos hacer eso porque son dos inventarios diferentes, si en el *611 no tienen el equipo, no se lo podemos dar acá en la oficina al precio que le dijeron, acá se lo entregamos a otro precio y con otros términos de permanencia”

Un precio mucho más caro y el doble de tiempo en la permanencia, parece como una oscura estrategia para tener que aceptar a las malas las condiciones que ellos imponen.

Indignado y consternado pregunté si es que estaba yo en una oficina que no era de Movistar o a donde había llamado no era tampoco Movistar. En total ante mis necesidades Movistar tuvo 6 NO, en menos de una semana. Cancelé mi contrato inmediatamente.

 ¿Qué podemos esperar?

Realmente estoy sumamente preocupado por el futuro de las comunicaciones móviles de nuestro país, el ejemplo anterior solo debe ser uno entre los miles que diariamente los usuarios deben sufrir con los operadores del servicio, que literalmente hacen lo que quieren con todos los usuarios.

El Ministro Diego Molano sentenció que si los actuales operadores no mejoran su servicio no podrán tener ni ofrecer 4G, pero eso es lo quisiéramos creer todos los colombianos, que vemos como pagamos por un servicio que cada vez es peor. Se está preparando otro apagón de celulares de Claro por parte de los usuarios, a lo que el operador en lugar de revisar que anda haciendo mal, amenazó con entablar procesos legales en contra de los organizadores por calumnia y difamación.

Y mientras Claro le declara la guerra a sus usuarios; Tigo, Movistar, UNE y la ETB decidieron muy a su conveniencia unir esfuerzos y capitales para entre los 4 desplegar la infraestructura de 4G compartiendo el costo de montaje y la operación y con esto crear un frente en contra de la concentración de mercado de Claro. Hasta ahí se escucha muy bien, pero ¿quién nos puede garantizar que luego que se desconcentre el mercado estas cuatro compañías no hagan un acuerdo y le den un mismo valor al servicio (nada barato) y los colombianos no tengamos opciones de tarifas?

Sigo creyendo que uno de los grandes problemas de nuestro país es que las leyes y regulaciones las construyen fracturadas para que entre las grietas caigan al vacío los derechos de los ciudadanos y las arcas de las empresas queden rebosantes de capital. 

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